viernes, 11 de julio de 2008

No quiero escucharte… y no me mires así

He tenido dos situaciones esta semana y la pasada que me molestan. La primera un par de miradas de personas que me quieren mucho….tranquila mamá no fuiste tu, me miraron con su infinito amor y me hicieron sentir como el enfermo terminal…. Contengan su amor!!!, es como todo en la vida en la vida, en exceso o en escasez es malo, siempre debemos encontrar un punto intermedio el amor también hay que contenerlo un poquito.

No me traten diferente, no me han quitado habilidades mentales ni cognitivas, ayúdenme a alcanzar cosas o con mi desplazamiento que eso si lo perdí un poco pero a veces también el exceso de atención aburre. No se si solo a mi, pero a veces cuando le preguntan a uno…¿quieres tal cosa? Uno responde no gracias, ¿estás seguro? Vuelvo a responder: no, tranquilo; y me vuelven a preguntar ¿de verdad? En ese momento dan ganas de gritar ¡¡¡carajo que noooooo!!!. ¿Mis decisiones perdieron credibilidad? Por el hecho de estar con alguna limitaciones…. No me traten como bobo. Pero ¿cómo decírselo a la gente sin herirla? ¿ Cómo ponerse en el lugar del otro sin sacrificar el de uno mismo?.

La segunda situación es otra vez la comparación de enfermedades pero a nivel de enfermos de cáncer. Ayer tuve mi primera sesión de quimio inyectada en sala de oncología, a la gente le encanta hablar y yo di en el grupo, la que llevaba 15 años en estas y la que llevaba 7años, una de ellas me pregunto ¿y tu cuanto llevas? Yo le dije, 8 meses y espero no durar mucho más que un año. No sé si fue odiosa mi respuesta, pero como que todos me miraron con cara de pobre bola, y la de 15 años que se ufanaba de ser un activo fijo de la Fundación Santa fe se fue a otra sala.

La vida de cada persona es diferente, a mi no me gusta hablar de cómo fulano con la fe y una estricta dieta se curó, no me interesa si la hierba que crece debajo de una tuerca oxidada me va ayudar y si las flexiones en la madrugada aparte de darme unos glúteos de lujo me van a desvanecer mi tumor . Yo ya tomé mis decisiones y vivo mi vida y mis tratamientos como yo elegí….e todo. Si está en mi vida vivir o morir, no lo sé, pero por el momento tengo la vida y la disfruto con sus cosas. Si una señora lleva 15 años luchando contra el cáncer, lo siento en el alma, es una guerrera, pero no vengas a ser la del sarcasmo y la pincha globos con los que tenemos fe que podemos ser guerreros mas afortunados.


¿Por qué nos gusta compararnos en la desgracia? Por qué no me preguntas dónde compre mis guantes para el frío, o oye que pañoleta tan linda quiero una… la compré hace 15 años. ¿nos gusta revolcarnos en nuestra desgracia? He aprendido que hay cosas que no elegimos y nos toca vivir, y hay días en los que tenemos ganas de mandar todo al carajo, pero no podemos dejar que estas situaciones sean nuestra vida, son una parte muy importante porque nos afectan de una forma considerable, pero es actitud…”soy cinturón negro en cáncer, no te metas conmigo” no creo que sea la correcta, tu vida y la mía chocaron en una sala de quimio, pero no te metas.

Esa era mi descarga emocional de esta semana.

1 comentario:

Guatavar dijo...

Lo que pasa es que hay "guerreros" que se ufanan de sufrir y padecer un cáncer, los otros GUERREROS, son los que los han aprendido a vivir con todos los altibajos que conlleva. Créeme que los de verdad son los segundo sque saben ganar batallas y no se hechan a la pena por el primer tropiezo.
Bien por tí que sos de los segundos ;)